La Galería Tomás March muestra, desde el 16 de diciembre de 1999 hasta el 12 de enero del  2000, la obra reciente del fotografo portugués LUIS PALMA . La exposición presenta dos de los últimos proyectos de este artista: Paisajes periféricos y Paisaje, Industria y Memoria, realizados, el primero, para la Fundacion Serralves y el segundo, para la Diputación Foral de Guipuzcoa. Este último proyecto, que registra aspectos del paisaje industrial y suburbial del Pais Vasco,  ha sido expuesto en el Museo de San Telmo (San  Sebastian) y en la "Cadeia da Relaçao" (Porto) donde el  apoyo financiero del Ministerio de Cultura/Centro Portugues de Fotografía ha sido fundamental para su producción.
    En  1997 Luis Palma expuso  en el Centro Cultural de laBeneficencia de Valencia, participando en la exposición colectiva Memorias Metafóricas comisariada por Fernando Golvano.    
   Acerca de estas series de Luis Palma , el crítico de arte y comisario de artes plásticas para el proyecto O PORTO 2001 capital cultural europea, Miguel Von Hafe Pérez, ha escrito:
 
  "El fenómeno de atracción y  repulsión concomitantes constituye un ámbito de interés recurrente  de la fotografía contemporánea que logra atraer hacia una esfera de deleite visual aquello que de entrada repugna, que nos resulta extraño, o aquello que ignoramos facilmente por no merecer a primera vista una mirada mas atenta. Es, precisamente, en este contexto particular en el que las imágenes propuestas ahora por Luis Palma cobran una densidad conceptual muy especial: la trivialidad temática queda inmediatamente contrarrestada por la articulación inteligente de perspectivas que incluyen contrastes o singularidades verdaderamente significantes.
 
  El efecto perturbador que produce la lectura del proyecto fotográfico que Luis Palma ha ido construyendo  durante los últimos años nace efectivamente de una ambivalencia construida a partir de aquello que nos es irremediablemente cercano,  pero que ignoramos o tendemos a descuidar en terminos de hechos esteticos. Es la subjetividad del autor al intervenir, aunque disimulada por la objetividad fotográfica, la que convierte estos fragmentos, de un urbanismo cicatrizado, malformado o abandonado, en algo verdaderamente significante. Es esta una cuestion acuciante del arte actual, que busca con frecuencia una relacion íntima con la realidad para poder intervenir mejor en ella, a fin de imponer una recepción diferenciada, ya que se inscribe en la esfera artística.
 
  De hecho, la naturaleza supuestamente documental de los fragmentos urbanos y de los retratos mostrados ahora por  Luis Palma, permite trascender su aparente insignificancia gracias a esa grave monumentalidad, reforzada por una claridad y un rigor formal que justifican su rescate de una percepcion indiferenciada .
 
  La estrategia de distanciamiento de un juicio de valor inmediato respecto a la temática abordada -recordemos que fácil sería para ello el aprovechamiento de  los fragmentos de paisaje verdaderamente degradados y degradantes, o el retrato de las miserias suburbanas- apunta claramente hacia una opción por medio de pequeñas ondas de choque  perceptivas  que se van sucediendo a diferentes velocidades, que a veces superan ampliamente el periodo inicial de recepción. Es este tipo de memoria crítica, -unificada mediante un movimiento dual, que pasa por un proceso de racionalización
 a posteriori y por un activar aquello que Rosalind Krauss llamó  "el inconsciente óptico"- lo que Luis Palma pretende compartir con el espectador."
Miguel Von Hafe Perez