La exposición que presenta Mireya Masó (Barcelona 1963) en la Galería Tomás March consta de dos partes estrechamente unidas por el tema del jardín inglés.
La primera es una serie de fotografías de mediano y pequeño formato con el titulo de IT'S NOT JUST A QUESTION OF ARTIFICIAL LIGHTING OR DAYLIGHT (no es solo una cuestión de iluminación artificial o luz natural). En el Natural History Museum de Londres, hay una secoya gigante, cortada transversalmente, en la que los anillos de crecimiento anual han sido utilizados como un gráfico para referirse a la historia de la humanidad;de esta manera sus 1335 anillos muestran la correspondencia cronológica con los grandes acontecimientos, desde una perspectiva inglesa. Esta gran secoya deja patente como el esfuerzo por conocer lleva a humanizar el medio, a proyectar el sujeto en un mundo transformado, oculto en el intento de clasificación museistica. IT'S NOT JUST A QUESTION OF ARTIFICIAL LIGHTING OR DAYLIGHT es un proyecto que se inicio en los intersticios anuales de la secoya por medio de la diferencia mostrada en el grosor de los anillos como consecuencia de factores externos que también nos afectan. Es un esfuerzo por conocer al hombre a través de la naturaleza subjetivada , las emociones humanas inscritas en los cambios lumínicos y climáticos según los ciclos estacionales, y todo ello situado en el marco de los parques urbanos de Londres, donde el concepto de naturaleza ha sido substituido por una construcción verde domesticada, capaz de mostrar las estructuras humanas que proyectamos sobre el paisaje.
La segunda es un video proyectado sobre una pantalla en una habitación oscura con el titulo de GARDEN'S DELIGTHS de 11 minutos de duración rodado en los jardines de Queen's Mary Garden de Londres durante el periodo invierno - primavera 2000-2001 en el que los nombres otorgados a las diferentes variedades de rosas que se cultivan en ese jardín contrastan con la imagen desolada que ofrecen los rosales podados en invierno. Los diferentes elementos climáticos que aparecen ( nieve, lluvia, sol o viento) toman una especial importancia con la aparición del paisaje primaveral. La simultaneidad del ciclo anual enlazado con el de la luz diaria (del amanecer a la puesta de sol) y la sustitución de una estructura narrativa por la secuencia poética de los nombres de las diferentes rosas nos obligan a mantener una actitud contemplativa hacia las pequeñas acciones captadas por la cámara y que han tenido lugar en el parque durante el tiempo en el que la naturaleza ha ido siguiendo su curso.